Cuando una empresa entra en concurso de acreedores, los proveedores, bancos o particulares que le han prestado dinero o servicios tienen un papel esencial: comunicar su crédito para ser reconocidos oficialmente dentro del procedimiento.
No hacerlo a tiempo o hacerlo de forma incorrecta puede significar perder el derecho a cobrar.
Por eso, conocer cómo realizar la comunicación de crédito en el concurso de acreedores es clave para cualquier acreedor que quiera defender su posición y recuperar parte de la deuda.
En este artículo te explicamos paso a paso qué es la comunicación de crédito, cómo presentarla, qué plazos existen, qué documentación necesitas y qué errores debes evitar.
Qué significa la comunicar crédito en el concurso de acreedores
La comunicación de crédito en el concurso es el acto mediante el cual un acreedor informa oficialmente al administrador concursal de que tiene un crédito pendiente de cobro frente al deudor concursado.
Este trámite es fundamental, ya que solo los créditos comunicados y reconocidos entran a formar parte de la masa pasiva y pueden participar en el reparto del dinero o en el convenio con los acreedores.
En otras palabras:
- Si no comunicas tu crédito, legalmente no existes dentro del concurso.
Por eso, la Ley Concursal obliga a todos los acreedores —bancarios, comerciales, fiscales o laborales— a presentar su comunicación dentro del plazo legal desde que se publica la declaración de concurso en el BOE.
Quién debe comunicar un crédito en el concurso de acreedores
La comunicación crédito concurso debe presentarla cualquier persona o entidad que tenga una deuda pendiente con el concursado.
Esto incluye:
- Proveedores de bienes o servicios.
- Entidades financieras con préstamos o créditos.
- Trabajadores con salarios pendientes.
- Administraciones públicas, como Hacienda o Seguridad Social.
- Particulares que hayan prestado dinero.
- Arrendadores o propietarios con rentas impagadas.
Incluso si el crédito ya está en proceso judicial, debe comunicarse de nuevo al administrador concursal, ya que el concurso suspende todas las acciones individuales.
No comunicarlo a tiempo puede hacer que el crédito se considere extemporáneo o subordinado, lo que implica perder prioridad o incluso el derecho a cobrar.
A quién se presenta la comunicación del crédito
La comunicación de crédito no se dirige al juez, sino al administrador concursal designado en la resolución judicial.
Este profesional es el encargado de recibir, verificar y clasificar todas las reclamaciones de los acreedores.
En la publicación del concurso en el Boletín Oficial del Estado (BOE) se incluye:
- El nombre del administrador concursal.
- Su domicilio profesional o correo electrónico habilitado para recibir las comunicaciones.
- El plazo exacto para enviar la documentación.
Por tanto, el primer paso es consultar la publicación del BOE correspondiente al concurso y anotar los datos de contacto y el plazo de presentación.
Plazo para comunicar un crédito en el concurso de acreedores
El plazo para realizar la comunicación crédito concurso es de un mes contado desde la publicación del auto de declaración de concurso en el BOE.
- Este plazo es improrrogable, y la comunicación presentada fuera de tiempo puede tener consecuencias graves.
Los créditos comunicados fuera de plazo se consideran créditos subordinados, lo que significa que se cobrarán los últimos, después de todos los demás, y solo si queda dinero disponible.
Por eso, es fundamental actuar con rapidez y presentar la comunicación correctamente dentro del plazo legal.
Cómo se presenta la comunicación de crédito
La comunicación crédito concurso debe realizarse por escrito y cumplir unos requisitos mínimos.
Puede presentarse:
- Por correo postal certificado.
- Por correo electrónico con firma electrónica (si así lo autoriza el administrador concursal).
- A través de plataformas electrónicas o sedes judiciales, cuando esté habilitado.
No es necesario abogado ni procurador para presentarla, aunque es muy recomendable contar con asesoramiento especializado, sobre todo si la cuantía es elevada o el crédito tiene particularidades (garantías, intereses, etc.).
Contenido obligatorio de la comunicación de crédito
El escrito de comunicación crédito concurso debe incluir una serie de datos que permitan identificar claramente al acreedor y el origen de la deuda.
La Ley Concursal exige que contenga:
- Identificación completa del acreedor: nombre, DNI/NIF, domicilio y datos de contacto.
- Identificación del deudor concursado: nombre o razón social.
- Importe exacto del crédito, desglosando principal, intereses y gastos.
- Concepto y origen de la deuda (por ejemplo: suministro, préstamo, alquiler, factura, sentencia…).
- Fecha de vencimiento o exigibilidad.
- Garantías o privilegios existentes, como hipotecas o avales.
- Documentación justificativa (facturas, contratos, extractos, resoluciones judiciales…).
El documento debe ir firmado por el acreedor o su representante legal y dirigido al administrador concursal.
Qué documentación hay que adjuntar para comunicar un crédito en un concurso de acreedores
Para que el crédito sea reconocido, debe estar debidamente acreditado.
Es decir, no basta con afirmar que existe una deuda: hay que probarla documentalmente.
La documentación más habitual incluye:
- Facturas o albaranes pendientes de pago.
- Contratos firmados con el deudor.
- Reconocimientos de deuda o acuerdos firmados.
- Sentencias o laudos arbitrales.
- Extractos bancarios o comprobantes de transferencia.
- Escrituras o pólizas notariales si se trata de préstamos o garantías.
Toda esta documentación debe ser clara, completa y legible, ya que el administrador concursal la utilizará para determinar si el crédito es válido y en qué categoría debe incluirse.
Clasificación de los créditos comunicados
Una vez recibida la comunicación de crédito, el administrador concursal debe clasificar cada crédito según su naturaleza y el grado de protección que le concede la ley.
Las principales categorías son:
- Créditos con privilegio especial: garantizados con hipoteca, prenda o garantía real (por ejemplo, bancos).
- Créditos con privilegio general: salarios, deudas tributarias o con la Seguridad Social.
- Los créditos ordinarios: proveedores o acreedores sin garantías especiales.
- Créditos subordinados: presentados fuera de plazo o vinculados al deudor (socios, administradores, familiares).
La clasificación influye directamente en el orden de cobro durante la liquidación o en las condiciones del convenio.
Qué pasa después de comunicar el crédito en un concurso de acreedores
Una vez presentada la comunicación crédito concurso, el administrador concursal:
- Revisa la documentación.
- Contrasta los datos con la contabilidad del deudor.
- Determina si el crédito se reconoce total o parcialmente y cómo se clasifica.
Posteriormente, el administrador presenta al juez el informe concursal, que incluye:
- El inventario de bienes del deudor (masa activa).
- La lista de acreedores reconocidos (masa pasiva).
Los acreedores podrán revisar este informe y, si no están conformes con el resultado, impugnar la decisión.
Derecho a impugnar el reconocimiento o clasificación del crédito
Si un acreedor considera que su crédito no ha sido correctamente reconocido o se ha clasificado erróneamente, tiene derecho a impugnar el informe del administrador concursal.
Por ejemplo:
- Si el crédito ha sido excluido injustamente.
- Si el importe reconocido es inferior al reclamado.
- Cuando se le ha asignado una categoría que retrasa su cobro (por ejemplo, ordinario en lugar de privilegiado).
La impugnación se presenta ante el juez del concurso dentro de los 10 días siguientes a la publicación del informe, acompañando las pruebas correspondientes.
El juez resolverá mediante auto, pudiendo confirmar, modificar o revocar la clasificación del crédito.
Qué ocurre si no se comunica el crédito a un concurso de acreedores a tiempo
No comunicar el crédito dentro del plazo legal puede tener consecuencias importantes.
La ley establece que los créditos no comunicados a tiempo se consideran subordinados, lo que implica:
- Se pagan los últimos, solo si sobra dinero tras liquidar los demás.
- No tienen derecho de voto en la junta de acreedores.
- Pierden la posibilidad de participar activamente en el convenio.
En la práctica, esto suele significar no cobrar nada.
Por eso, la comunicación crédito concurso debe realizarse en cuanto se tenga conocimiento del procedimiento.
Consejos para una comunicación de crédito efectiva
Para asegurarte de que tu crédito se reconoce correctamente y con todas las garantías legales, ten en cuenta estos consejos:
- Actúa rápido. No esperes a agotar el plazo legal.
- Verifica la publicación en el BOE y anota el contacto del administrador concursal.
- Reúne toda la documentación original y ordénala por fecha.
- Revisa los cálculos de tu crédito (principal, intereses, IVA).
- Incluye todos los datos exigidos en la comunicación.
- Conserva un comprobante de envío o recepción.
- Busca asesoramiento profesional si el crédito es importante o tiene garantías especiales.
Un error en este trámite puede dejarte fuera del proceso o rebajar tu posición en el orden de cobro.
Ejemplo práctico de comunicación de crédito
Supongamos que eres un proveedor de materiales de construcción y un cliente (empresa constructora) ha sido declarado en concurso de acreedores.
Tienes facturas impagadas por valor de 25.000 €.
Pasos a seguir:
- Revisas el BOE y localizas al administrador concursal.
- En un plazo máximo de 30 días, envías un escrito con:
- Tus datos y los del deudor.
- El importe del crédito (principal + IVA).
- Copia de las facturas y albaranes firmados.
- Contrato de suministro o acuerdo comercial.
El administrador revisa la documentación y reconoce tu crédito como ordinario.
Si posteriormente se aprueba un convenio, podrás participar en la votación y cobrar según los términos acordados.
Así de simple, pero también así de decisivo.
Conclusión: comunicar el crédito en un concurso de acreedores es proteger tu derecho a cobrar
En un procedimiento concursal, comunicar el crédito correctamente y dentro del plazo legal es la única forma de que un acreedor tenga voz, voto y posibilidades reales de recuperar su dinero.
El trámite puede parecer burocrático, pero en realidad es un acto de protección jurídica.
Una comunicación bien hecha garantiza que tu crédito sea reconocido, clasificado y pagado según la ley.
En definitiva, conocer y cumplir con las reglas de la comunicación crédito concurso no solo demuestra diligencia, sino que puede marcar la diferencia entre cobrar o quedar fuera del reparto.









0 comentarios