El Blog de Concursalix

¿Qué diferencias hay entre un concurso de acreedores necesario y uno voluntario?

La principal diferencia recae en quien solicita el concurso, sin embargo, se pueden encontrar más desemejanzas.

La principal característica que diferencia un procedimiento del otro es que, en un concurso voluntario, el solicitante del proceso es el propio deudor, y este puede ser una persona física o jurídica. Por otro lado, en el concurso necesario, el solicitante es el acreedor de la deuda. 

Para proceder a un concurso de acreedores es necesario, en cualquiera de los casos, que el deudor se encuentre en un estado de insolvencia. La insolvencia puedes ser actual o inminente.

En el caso del concurso necesario, se deberá basar en una situación de insolvencia actual por algún hecho sea justificante de la misma. 

Estos hechos pueden ser: el sobreseimiento generalizado en las obligaciones; la existencia de embargos generalizados que afecten al patrimonio del deudor, de algún título por el que se haya despachado ejecución sin que de la misma resulten bienes bastantes para el pago del crédito; la liquidación apresurada de los bienes del deudor; los sobreseimientos sectoriales; o impagos relacionados con los empleados, la Seguridad Social o la Agencia Tributaria.

En esta situación, el acreedor tiene la posibilidad de presentar o no la solicitud para un proceso concursal, ya que de cara al cobro de su crédito puede optar por la vía ordinaria de reclamación de su crédito. 

El objetivo del acreedor es dar con una administración independiente que se encargue de gestionar al propio deudor, analizando las causas de su situación de insolvencia y al mismo tiempo, dando un trato equitativo a los acreedores afectados. 

banner concursalix

¿Qué ocurre con el concurso voluntario?

En este caso, el deudor puede solicitar el concurso voluntario basándose en una situación de insolvencia actual, o en una situación de insolvencia inminente, donde prevé que no podrá hacer frente a sus obligaciones con los acreedores en un futuro cercano.

A diferencia del concurso necesario, que se configura como un derecho del acreedor, este, se presenta como un deber del administrador que analice su situación económica-patrimonial y decida someterse a un proceso donde se observa su comportamiento como administrador.

Las funciones de la administración concursal encargada de gestionar el procedimiento también varían dependiendo del tipo: en caso de los concursos voluntarios, serán únicamente funciones de intervención, y en de los concursos necesarios, de sustitución.

Si la solicitud del concurso se ha realizado por parte del acreedor, el deudor no tendrá la posibilidad de presentar una propuesta anticipada de convenio. Sin embargo, en los concursos voluntarios en situación de insolvencia inminente, los acreedores podrán lograr incentivos al llegar a un convenio con los administradores.

Banner Concursalix

Te puede interesar…

Los acreedores en los procesos concursales

Los acreedores en los procesos concursales

¿Qué es un acreedor, cuáles son las clases de acreedores, y qué es un concurso de acreedores de un solo acreedor? La figura del acreedor representa el sujeto activo de una relación jurídica de dar, hacer o no hacer, donde este tiene derecho a reclamar al otro el...